Restauración Casa Cano del Pueblo de Rere

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Tipo Privada
Fecha ingreso 2010-12-16 12:08:58
Comuna Concepción
Dirección Pedro Aguirre Cerda 75, Rere
Plazo de ejecución en meses 12
Justificación del proyecto Rere y su patrimonio histórico - cultural


Entre cultivos y sables se forjó la historia inicial de Rere, antiguo pueblo ubicado en la Comuna de Yumbel. Esto porque forma parte de la línea defensiva que se instaló en la Ribera Norte del río Bío-Bío durante la conquista española.

Antes, este lugar estuvo conformado por bosques nativos en los que habitaban numerosos pájaros carpinteros, y de ellos es de quienes proviene su nombre. Sin embargo no fue esa la denominación que la tropa española le entregó el fuerte fundado en ese sector. Este se llamó Buena Esperanza, quizás como el deseo de encontrar un buen destino en estas tierras por parte de los conquistadores, pero también como un augurio del esplendor que la localidad conseguiría en los tres siglos siguientes.

La formación de la comunidad rerina se desarrolló en un marco soldadesco. Sus primeros habitantes fueron militares y sus familias, sin embargo, la entrega de mercedes de tierra los convirtió rápidamente en estancieros y encomenderos, debido a que tuvieron esclavos a su cargo para la explotación de sus tierras. La importancia estanciera de Buena Esperanza significó la creación de la Estancia del Rey, lugar desde el cual se obtuvo gran parte de las provisiones para el ejército español, mientras desarrolló la guerra de Arauco.

La relación entre los indígenas de la zona y los habitantes de la localidad no ha dejado vestigios. Sabemos que hubo constantes enfrentamientos entre araucanos y españoles y que Buena Esperanza fue muchas veces destruida y que las grandes haciendas, así como la Misión jesuita que se instaló en el sector, contaron con esclavos indígenas, mientras que se mantuvo una constante tarea evangelizadora con los mismos. Sin embargo no quedan vestigios evidentes de este intercambio cultural y tampoco rastros de asentamientos indígenas en las cercanías.

El patrimonio de la localidad recuerda básicamente las características de las comunidades españolas en América, se puede percibir que la comunidad de Rere se identificó notoriamente con el reino español, inclusive en las luchas de la independencia, y aún en la actualidad podemos percibir orgullo en la población de la localidad por el escaso, y casi inexistente, mestizaje producido entre las familias del lugar. La conformación de la sociedad en Rere es un tema que ha sido destacado por algunos investigadores, ya que un gran número de sus familias originarias enriqueció la genealogía de la región.

Pero su actividad productiva y económica es la que le dio importancia en el reino de Chile. Se desarrolló una creciente agricultura que se mantuvo hasta mediados del siglo XX, con su destacada producción cerealera y más tarde la viñatera. Se desarrolló explotación aurífera, gracias a los lavaderos de oro instalados en distintos puntos de la zona, siendo los más importantes los del sector llamado minas de Matamala. Toda esta actividad tuvo como centro el llamado Camino del oro, manteniéndose por mucho tiempo en Rere su condición de lugar de paso para las caravanas con los frutos de estas distintas producciones.

Otra característica importante es la religiosidad del pueblo. Desde la instalación de la Misión jesuita que significó la construcción de la Iglesia, la fundición de las Campanas que aún le entregan particularidad a la localidad, hasta la presencia del Padre Mayoral, sacerdote jesuita reconocido por su santidad y buenas obras en el siglo XVIII y a quien se le recuerda con admiración. La presencia jesuita aún se siente en Rere, no solo por los vestigios materiales que han quedado de ella, como las ya mencionadas campanas o la antigua palmera que acompaña a la Iglesia, sino que en la memoria de gran parte de los habitantes del lugar.

La memoria del tiempo pasado que se mantiene en los rerinos es, quizás, una de las características más importantes del poblado, y es la forma que han tenido de sobrevivir a pesar de los cambios y las dificultades que lo han afectado, ya que han permitido la posibilidad de la transmisión de numerosas tradiciones e historias de la vida pasada del pueblo, nutriéndolas con la vida cotidiana de cada época posterior.

Los momentos importantes se recuerdan con facilidad, es fácil encontrar referencias sobre la existencia del Banco de Rere, por ejemplo, que realizó sus actividades a fines del siglo XIX, pero también se pueden obtener datos sobre personajes y anécdotas que han acompañado las actividades productivas o la cotidianidad, en la mayoría de los lugareños, un ejemplo de ello es la conocida “mata de la picardía” cuya historia se ha contado por años.

La conjunción de estos elementos se traduce en una comunidad con características muy especiales, en que la conexión con notables hechos históricos está enmarcada en un entorno colonial, en que las líneas urbanísticas no se han alterado estructuralmente y donde aún se mantienen los recuerdos vivos de los antiguos protagonistas de sus calles y campos.






En este sentido, una de las familias más recordadas en el pueblo, tanto por su riqueza económica, la belleza de sus mujeres como su profunda cristiandad, es la de la familia Cano.

Doña Catalina Betancur y don José Cano son los patriarcas de una de las más reconocidas y tradicionales familias de la zona. Del matrimonio, contraído alrededor de 1855, nacen cinco hijos: Catalina, María Luisa, José Eulogio, Santiago y Manuel.

Luego de la muerte de doña Catalina y de don José Manuel, sus cinco hijos continuaron la labor iniciada por sus padres, consistente en numerosas donaciones en dinero y propiedades, tanto a campesinos como a instituciones de beneficencia. Cabe destacar que esta familia fue la que donó el solar donde se emplaza la actual catedral de Concepción y las dependencias del Arzobispado.

Tal fue la trascendencia de las obras realizadas por la familia Cano Betancur, que llegaron a Roma, a oídos del Sumo Pontífice, a través del Arzobispado de Concepción. El 10 de Diciembre de 1947, Catalina Cano Betancur recibió la condecoración “Pro Ecclesia et Pontifice”, extendida por el Papa Pío XII y firmada por el secretario Juan bautista Montini, quien se convertirá posteriormente en el Papa Pablo VI.

Su casa, conocida como “La Casa Cano” emerge aún majestuosa en el pueblo, como muda testigo del esplendor, de la piedad y de la belleza de Catalina Cano Betancur. Sus restos descansan en algún lugar de la antigua Iglesia de Rere, esperando el reconocimiento de todos aquellos que fueron beneficiados por su altruismo.


Luego, la invitación es a descubrir la historia de esta localidad comprendiendo que sus cuatrocientos años de vida tienen un valor que está oculto tras los textos y palabras, y que la comprensión de la realidad rerina se debe intentar, considerando los elementos históricos aquí presentados, lo que han pretendido contextualizar la historia local a una historia más global, unidos a la visión del entorno natural y arquitectónico del lugar, a visitar a su gente, a oír las antiguas campanas, a descubrir Rere.


La necesidad de mantener el patrimonio cultural y social del pueblo de Rere, debido a su escasez y deterioro, hace urgente el rescate y la restauración de “La Casa Cano”. La comunidad tiene una gran demanda por este tipo de manifestaciones que representa la memoria colectiva del pueblo y llegar a convertir el antiguo palacete en una sala cultural es un anhelo de la comunidad.

El plano regulador del Pueblo de Rere, que está en vías de ser aprobado por el Concejo Municipal, considera la casona como un inmueble de valor histórico, cuya mantención y restauración contribuirán a levantar la antigua grandeza de un pueblo privilegiado por la historia, pero aletargado por el tiempo.
Breve descripción de las actividades a realizar Estudio de restauración: definir y determinar los lineamientos técnicos y reconstructivos de la propiedad para establecer el derrotero para la obra civil.

Ejecución de Obra Civil: materialización del plan técnico de reconstrucción de la propiedad.

Difusión, fidelización y acciones de compromiso de la comunidad con el proyecto: se busca dar a conocer el esfuerzo de reconstrucción ha ejecutar, explicar el valor de la propiedad y crear un compromiso y vinculación con la comunidad.
Proponente Nombre o razón social hansel silva
Comuna Concepción
Domicilio san martin 880 oficina 501, concepcion
Nacionalidad chilena
Giro comunicaciones
Beneficiario Nombre o razón social Corporación Educacional Aldea Rural
Comuna Concepción
Domicilio San Martin 880 oficina 501, Concepción
Financiamiento Moneda CLP - Peso chileno
Costo total del proyecto 79.800.000,00
Obras civiles 56.150.000,00
Equipos y equipamiento 0,00
Otros 3.500.000,00

Cronograma de inversiones

Ítem Año Monto Duración en meses
estudio restauración 2011 23.650.000,00 4
obras civciles 2011 56.150.000,00 8
difusion 2011 3.500.000,00 12

Análisis Técnico–Económico de MIDESO

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